Productividad bajo presión: cómo equilibrar resultados, IA y bienestar en el trabajo

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  • Mientras los talentos aseguran que se sienten cansados, las empresas piensan cómo mejorar la productividad, pero dándole más lugar al bienestar de las personas.

La productividad volvió a ocupar un lugar central en la agenda de las organizaciones. En un contexto de adopción acelerada de inteligencia artificial (IA), automatización y nuevas tecnologías, muchas empresas asumen que producir más en menos tiempo será una consecuencia directa del avance tecnológico. Sin embargo, la experiencia diaria de los equipos muestra una realidad mucho más compleja.

Hoy, la definición de productividad laboral y de desempeño está cambiando en tiempo real. Las tareas se transforman, los procesos se rediseñan y las herramientas se actualizan de forma constante. En este escenario, la expectativa de que la IA genere mejoras inmediatas en los resultados suele traducirse en una presión difícil de sostener para los colaboradores.

Productividad y métricas: cuando medir más no significa medir mejor

Según el informe “El Valor Humano: Tendencias Globales sobre el Futuro del Trabajo”, de ManpowerGroup, uno de los principales desafíos actuales es que las métricas de desempeño son cada vez más objetivas, pero también más limitadas.

A medida que la gestión del trabajo se apoya en datos, dashboards y sistemas de seguimiento, se mide con mayor precisión lo cuantificable. Sin embargo, se pierde de vista el contexto, el proceso de aprendizaje, el esfuerzo de adaptación y el impacto real de cada contribución en el negocio.

Este enfoque puede generar una visión reducida de la productividad, centrada en actividad constante más que en valor sostenible.

Bajo compromiso y agotamiento laboral

Las consecuencias de este modelo ya son visibles. A nivel global, la baja participación de los colaboradores genera una pérdida estimada de 438 mil millones de dólares en productividad.

No se trata solo de cuánto se produce, sino de cómo se produce y con qué nivel de compromiso. Cuando las personas no se sienten escuchadas, valoradas o acompañadas, el rendimiento sostenido se ve afectado.

El informe advierte, además, que muchos trabajadores están colapsando bajo expectativas poco realistas sobre el impacto inmediato de la inteligencia artificial. En lugar de mejorar automáticamente los resultados, la implementación de nuevas tecnologías suele provocar, al menos en el corto plazo, una caída en la productividad.

Esto ocurre porque los equipos deben aprender a usar sistemas nuevos, integrarlos a procesos existentes y resolver fricciones que no siempre fueron previstas.

Evaluar el desempeño en entornos híbridos humano–IA

Otro desafío clave es la evaluación del desempeño en entornos híbridos, donde conviven personas y tecnología. El uso de IA no impacta de la misma manera en todos los roles ni en todos los equipos.

No todos los colaboradores reciben la misma capacitación ni cuentan con procesos claros para medir resultados en contextos de automatización. De hecho, el informe señala que muchos empleados expresan el deseo de ser evaluados de forma más imparcial, incluso mencionando la idea de contar con “gerentes de IA” que ayuden a reducir sesgos y arbitrariedades.

Esto evidencia una necesidad urgente de rediseñar los sistemas de evaluación y liderazgo.

Hacia dónde mirar

El foco excesivo en la productividad, sin una revisión profunda de los sistemas de evaluación y recompensa, también impacta directamente en el bienestar. El 63% de los trabajadores en todo el mundo afirma sentirse agotado.

Mirando hacia adelante, el desafío no es abandonar la productividad como objetivo, sino redefinirla. El informe plantea una oportunidad clara: rediseñar los sistemas de desempeño para medir contribuciones concretas y el impacto duradero en la organización, no solo la actividad constante o la disponibilidad permanente.

En los próximos años será clave avanzar hacia modelos que reconozcan el valor del trabajo que realmente importa. La posibilidad de ofrecer reconocimiento e incentivos en tiempo real, vinculados a aportes específicos, podría marcar un cambio significativo. No solo en términos de resultados, sino también en compromiso, motivación y salud laboral.

Queda claro que poner el foco en la productividad sin considerar a las personas termina siendo contraproducente. La verdadera ventaja competitiva estará en aquellas organizaciones que logren equilibrar tecnología, objetivos de negocio y experiencia humana, entendiendo que producir mejor no siempre significa producir más, sino producir de manera más inteligente y sostenible.

En ManpowerGroup creemos que un empleo significativo y sostenible tiene el poder de cambiar el mundo. Porque cuando combinas personas talentosas con empresas innovadoras, puedes construir un futuro más brillante para todos. Contáctanos