EL PAPEL DE LA CIBERSEGURIDAD EN EL TRABAJO REMOTO

2 min de lectura

¿Sabías que, según estudios, los daños por delitos cibernéticos pueden alcanzar hasta US$6 billones en el 2021? El cambio abrupto de los espacios de trabajo ha aumentado el acceso remoto a los sistemas empresariales y la conectividad de dispositivos de todo tipo, exponiendo a quienes navegan en la red.

Si bien las oportunidades del trabajo remoto han significado mayor colaboración corporativa, disminución en tiempos y costos, toma de decisiones ágiles, entre otros beneficios, también han puesto sobre la mesa numerosas vulnerabilidades, puesto que los colaboradores, abocados a trabajar desde sus casas, hacen uso de conexiones públicas, lo que los convierte en un blanco fácil de ataques cibernéticos.

Y es que en la medida en que avanza la transformación digital, también aumentan los ciberataques con sofisticadas operaciones bajo esquemas maliciosos, atacando los dispositivos que cuentan con funciones de seguridad débiles, así como las cuentas, aplicaciones o redes de una organización.

Los ciberdelincuentes aprovechan falencias en los sistemas informáticos para sacar provecho de los dispositivos que no se encuentran blindados, como por ejemplo los que funcionan con Internet de las cosas o IoT (Internet of Things), operando bajo ataques de ingeniería social o phishing, suplantando entidades, enviando mensajes de texto, correos electrónicos con archivos adjuntos y enlaces para hurtar información y altas sumas de dinero.

¿Cuáles son los aspectos que se deben tener en cuenta para trabajar a salvo en la nueva normalidad?

El papel de la ciberseguridad en el trabajo remoto, obliga a que las vulnerabilidades que hay en el entorno tecnológico del hogar sean evaluadas y tomadas en cuenta, esto con el fin de contrarrestarlas implementando, por ejemplo, contraseñas seguras de combinación alfanumérica y actualizaciones frecuentes en los sistemas de operación, softwares y hardware para evitar aquellos vacíos en la seguridad.

También, es fundamental que desde las empresas los mecanismos de higiene cibernética sean divulgados de forma correcta, y se conviertan en un hábito para que los colaboradores revisen sus dispositivos antes de realizar sus actividades. Por ejemplo: cambiar sus contraseñas si son predeterminadas, actualizar los antivirus y los programas requeridos. Es decir, garantizar la protección de los colaboradores desde el punto central, implementando políticas de privilegios mínimos a cada uno de los usuarios.

Al ser un tema tan riesgoso que no se puede minimizar, resaltamos la importancia de tercerizar este tipo de procesos con un partner adecuado que sepa cómo hacerlo.

Con Experis, nuestra marca especializada en servicios TI, podrás obtener soluciones y espacios tecnológicos para la ciberseguridad de tu organización, disminuyendo riesgos, incidentes cibernéticos e impulsando tu organización a otro nivel.