Imagina una industria que sostiene al mundo: esa que extrae los minerales detrás de tu celular, los paneles solares y hasta los autos eléctricos. Ahora, piensa que solo un 10% de quienes la mantienen viva son mujeres. Así es la minería hoy en Perú: un pilar económico que, sin embargo, sigue anclado en una visión del pasado donde la equidad de género es más un deseo que una realidad. Pero algo está cambiando.
La tecnología, la sostenibilidad y un mundo en transformación están abriendo puertas que antes parecían selladas. Este no es solo un artículo sobre desafíos y oportunidades; es una invitación a imaginar cómo las mujeres pueden —y deben— ser protagonistas de la minería del futuro. Vamos a explorar cómo está el panorama, qué viene por delante y cómo podemos construir un sector más inclusivo y potente.
Un presente que pide cambios
A pesar de esto, hay señales de avance. En Manpower, durante el 2024, hemos integrado a aproximadamente 129 mujeres en el sector minero en diferentes empresas a través de los distintos servicios que prestamos. Este esfuerzo demuestra que, con estrategias concretas de contratación y desarrollo de talento, la minería puede abrir más espacios para ellas.
El Futuro que se asoma
Aquí entra un dato interesante: el liderazgo femenino también está evolucionando. Antes, las pocas mujeres que llegaban a dirigir en la minería peruana sentían la presión de “masculinizarse” —adoptar dureza, racionalidad fría, un estilo de mando recio— para encajar en un mundo de hombres. Pero hoy, las líderes están trayendo algo nuevo: empatía, colaboración, intuición. Un estudio de Harvard (2023) muestra que quienes combinan estos rasgos “femeninos” con decisiones rápidas son vistas como un 30% más efectivas por sus equipos. En un sector que necesita innovación y sostenibilidad, estas mujeres no solo están rompiendo moldes; están demostrando que ser auténticas es su mayor fuerza.
Las habilidades que mandan
Entonces, ¿Qué se necesita para subirse a esta ola? Un combo de destrezas técnicas y humanas. En el lado duro, las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) son el boleto de entrada para manejar maquinaria inteligente y optimizar procesos. Saber de inteligencia artificial o tecnologías limpias también suma puntos en una industria que quiere ser más verde. Pero no todo es números: el liderazgo, la colaboración y la capacidad de decidir rápido serán igual de cruciales en un sector que se vuelve más complejo cada día. Aquí, las mujeres llevan ventaja. Datos de LinkedIn muestran que ellas destacan un 28% más en competencias sociales clave, como mediar conflictos o motivar equipos —habilidades que, en lugares como Cajamarca o Arequipa, pueden transformar la relación con las comunidades locales. No es solo una cuestión de justicia; es talento puro que la minería no puede seguir ignorando.
Lecciones que inspiran
Ideas para avanzar
Si queremos más mujeres en la minería peruana, hay que actuar con cabeza. Primero, educación: becas y programas STEM como MaCTec pueden enganchar a las niñas desde temprano. Segundo, contratación justa: procesos sin sesgos y metas claras de diversidad, al estilo de Teck en Canadá, harían la diferencia. Tercero, flexibilidad: turnos adaptados, trabajo remoto y hasta guarderías, como hace BHP en Australia, harían el día a día más viable. Y cuarto, políticas serias: leyes que cierren la brecha salarial y promuevan la conciliación, siguiendo recomendaciones del Banco Mundial. No es caridad; es sentido común. Como dice Marta Grañó, experta en género, “incluir mujeres no solo es justo, sino que soluciona la escasez de talento”. Es un ganar-ganar.
Un futuro que nos incluye a todos
En ManpowerGroup creemos que un empleo significativo y sostenible tiene el poder de cambiar el mundo. Porque cuando combinas personas talentosas con empresas innovadoras, puedes construir un futuro más brillante para todos. Contáctanos